He vaciado mis manos, el corazón y la plegaria, he prometido al
abismo si su deseo es mi vacio, si en mí encarnecida su oscuridad es el
deleite de mi carencia iluminada.
Despliego grietas de oraciones
fulgurosas para apasionarte y posicionarme en un destello del pensar
vuestro, pero es tu olvido quien me promete mi presencia.
Tu
prodigioso que me dejas con la punción del veneno mas cálido ,colmenar
de mieles abrasivas ,roce y mirada ,ternura y desventura no abrumas
la piel que de respiro final espira.
Copioso es mi mirar, brillo
de ellos en aspereza de dolida duresa, enjambre de escabrosos filo que
rompen, cortan y en delirios febriles clamo por un roció frio que en
humedad me adormezca para exiliar esta predica fiera por tu
ausencia.
B.C.